No sabes si está respaldado de verdad
Alguien te dijo una vez que había respaldo. Nadie lo ha probado restaurando algo real, así que no lo sabes hasta el día que lo necesitas.
Para saber en qué estado está tu tecnología, antes de que te cueste caro
Firmas cheques todos los meses por sistemas, licencias y proveedores que no terminas de entender del todo. No sabes si tu operación está respaldada de verdad, si tiene vulnerabilidades, cuánto pagas de más en licencias que nadie usa, ni quién tiene acceso a qué. El riesgo no es solo técnico: es enterarte del problema el día que ya explotó.
Esto es lo que suele estar pasando cuando nadie ha revisado la operación tecnológica de un negocio:
Alguien te dijo una vez que había respaldo. Nadie lo ha probado restaurando algo real, así que no lo sabes hasta el día que lo necesitas.
Contraseñas viejas, accesos que nadie revisó, sistemas sin actualizar. No es que algo esté fallando hoy: es que nadie ha mirado si podría fallar mañana.
Software que se sigue pagando y ya nadie usa, cuentas duplicadas, planes más grandes de los que necesitas. Nadie revisa eso salvo que se lo pidas explícitamente.
Un ex-empleado que todavía puede entrar a un sistema, un proveedor con más permisos de los que debería tener. Es un riesgo invisible hasta que algo pasa.
No es una auditoría para asustarte con jerga: es una foto honesta de cómo está tu tecnología, y qué hacer con eso.
No una lista técnica interminable: los problemas ordenados por qué tan urgentes son, para que sepas qué resolver primero.
Sin jerga que solo entiende quien lo escribió. Si algo es grave, te lo decimos derecho y en simple.
Cada hallazgo viene con qué hacer al respecto. Tú decides si lo resolvemos nosotros, tu equipo interno, u otro proveedor.
Revisamos el informe contigo y respondemos tus preguntas antes de que decidas qué hacer con los resultados.
Antes de revisar nada, entendemos qué te trajo hasta acá: ¿es un susto puntual, o quieres una foto completa de cómo está tu tecnología?
Sistemas, respaldos, accesos, licencias y seguridad básica. Con acceso solo a lo que autorices, y documentando cada paso.
Separamos lo urgente de lo que puede esperar. No todo hallazgo es una emergencia, y decirte que sí lo es cuando no lo es también es un mal servicio.
Vemos los resultados juntos, en simple, y respondemos tus dudas antes de que decidas los próximos pasos.
Revisa cuatro frentes: si tus respaldos existen y de verdad se pueden restaurar, qué tan vulnerable es tu operación, cuánto pagas en licencias que no usas, y quién tiene acceso a qué sistema. El resultado es un informe con los hallazgos priorizados, explicado en lenguaje simple, no una lista técnica que nadie entiende.
Depende de cuántos sistemas y cuentas tenga tu operación: una pyme con pocos sistemas puede revisarse en pocos días; una operación más grande toma más. El plazo exacto te lo damos después de conversar contigo, no antes.
Sirve para cualquier tamaño. De hecho, las empresas pequeñas suelen ser las que menos han revisado esto, porque nadie interno tiene el rol de hacerlo. El alcance de la auditoría se ajusta a tu tamaño real, no es la misma revisión para todos.
Sí, como conversación de entrada: si todavía no sabes si necesitas una auditoría formal o solo una orientación puntual, podemos conversarlo primero sin compromiso. La auditoría es el paso siguiente cuando quieres el diagnóstico completo por escrito.
El informe es tuyo, y decides qué hacer con él: implementarlo con tu equipo, con otro proveedor, o pedirnos que lo hagamos nosotros. No condicionamos el diagnóstico a que nos contrates para lo siguiente.
Solo a lo que tú autorices, y siempre con permisos acotados a lo necesario para revisar. Antes de empezar te decimos exactamente a qué necesitamos acceso y por qué.
Si quieres entrar en detalle antes de escribirnos, acá está todo. Abre lo que te interese.
"Auditoría de sistemas" y "auditoría informática" son la misma revisión: el estado real de la tecnología de tu negocio. Cubre, en general, cuatro frentes:
Hay una idea instalada de que una auditoría de sistemas es cosa de empresa grande, con departamento de TI propio. Es al revés: mientras más chica es la operación, menos probable es que alguien interno tenga el tiempo o el rol de revisar esto, y más caro sale enterarse tarde de un problema.
No se trata de contratar un equipo de seguridad permanente: se trata de tener, al menos una vez, una foto honesta de en qué estado está la tecnología por la que se firman cheques todos los meses.
Si todavía no sabes qué te está fallando y solo quieres conversar tu caso, eso es una consultoría: una conversación de orientación, sin un informe formal de por medio. Si quieres un diagnóstico completo, por escrito, con hallazgos priorizados sobre respaldos, seguridad, licencias y accesos, eso es la auditoría informática.
Muchas veces el orden natural es conversar primero y, si hace falta, seguir con la auditoría formal. No hace falta saber cuál necesitas antes de escribirnos: eso también se conversa. Si de la auditoría sale que lo que falta es construir algo nuevo, esa conversación se deriva a desarrollo de software a medida; si lo que falta es cuidar mejor un sitio web ya en funcionamiento, eso vive en mantención web.
No te vamos a garantizar el primer lugar en Google: nadie serio puede prometerte eso. Lo que sí garantizamos es cómo trabajamos contigo.
Tu dominio, tu hosting, tu tienda y tus cuentas de Google y Meta son tuyos desde el día uno. Si te vas, te llevas todo sin pedirle permiso a nadie.
Si algo que te entregamos falla por causa nuestra, lo reparamos sin costo durante los primeros 90 días. Después, lo que se rompe solo —un plugin que se actualiza, un hackeo, un cambio de la plataforma— lo vemos con mantención o se cotiza. Los cambios que pidas se cotizan antes.
Lo que firmas es lo que pagas. El trabajo extra lo apruebas antes de que exista: nunca te llega un cobro que no viste venir.
Sin permanencia ni multa. Avisas y se termina, con tus cosas en tu poder.
Conversemos primero qué te preocupa. Si con eso basta, no hace falta nada más; si conviene una auditoría completa, te decimos qué incluiría y por qué.