"Necesito un sistema propio para mi negocio"
Gestión de pedidos, inventario o clientes armado para cómo trabajas tú, no genérico y no con funciones que nunca vas a tocar.
Cuéntanos tu proceso →Un sistema que se ajusta a tu negocio, no al revés
Tu negocio ya no cabe en una planilla de Excel, pero el sistema que compraste tampoco te sirve: hace veinte cosas que nunca vas a usar y no la única que necesitas. Adaptarlo te sale más caro que construir uno que calce con cómo trabajas de verdad. Hacemos desarrollo de software a medida: sistemas, paneles e integraciones pensados para tu proceso, no para venderle lo mismo a cien empresas distintas.
"Software a medida" es un paraguas amplio. Elige el caso que se parece al tuyo: Si lo que necesitas es que alguien diseñe cómo debe quedar armado en la nube, eso es arquitectura AWS.
Gestión de pedidos, inventario o clientes armado para cómo trabajas tú, no genérico y no con funciones que nunca vas a tocar.
Cuéntanos tu proceso →Para tus clientes, para tu equipo en terreno, o las dos. Va como sección aparte más abajo.
Ver aplicaciones móviles →Eso no es un sistema a medida: es un chatbot con IA que atiende, agenda y deriva, sin que nadie esté pegado al teléfono.
Ver chatbot de WhatsApp →Tu tienda, tu contabilidad y tu bodega dejan de vivir en mundos separados y de obligarte a escribir todo dos veces.
Ver automatización de procesos →Casi siempre el problema no es "falta de tecnología": es tecnología genérica intentando resolver un problema específico.
Cuando esa persona se enferma o se va, nadie más sabe cómo se hacía. Un proceso importante no debería depender de una planilla ni de una sola memoria.
El sistema que compraste viene armado para cualquier empresa del mundo, no para la tuya. Pagas el paquete completo para ocupar una fracción chica.
Le pediste al proveedor un cambio chico y te cotizó como si fuera otro sistema. Los programas genéricos no están pensados para que los toques.
La misma información se escribe a mano en dos o tres partes distintas, y tarde o temprano los números dejan de calzar entre ellas.
Software pensado para tu proceso real, construido por etapas para que veas resultados sin esperar meses.
Pedidos, inventario, clientes, turnos: lo armamos alrededor de cómo trabaja tu negocio hoy, no al revés.
Un lugar donde tu equipo ve lo que necesita ver, sin planillas sueltas ni un grupo de WhatsApp para coordinarse.
Conectamos tu tienda, tu contabilidad, tu bodega o tu sistema de clientes para que la información se escriba una sola vez.
Empezamos por lo que resuelve el dolor más urgente y vamos sumando, sin pedirte meses de desarrollo antes de ver algo funcionando.
Ojo con no confundir servicios: si lo que necesitas es que te encuentren y te escriban desde Google, eso es una página web, no una aplicación por dentro. Si necesitas que WhatsApp conteste solo, eso es un chatbot. Si necesitas conectar sistemas que ya usas, eso es automatización de procesos. Esta página es para cuando el negocio necesita una herramienta propia que ningún sistema comprado resuelve.
Si lo que necesitas vive en el bolsillo de tu cliente o de tu equipo en terreno, no en un navegador, ahí entra una aplicación móvil.
La construimos para lo que de verdad se usa en el día a día: pedidos, rutas de reparto, fichas de clientes en visita, control de turnos o lo que tu operación necesite tener a mano sin depender de una oficina. Ojo: esto no es una página web que se ve bien en el celular, es una aplicación que se instala y que puede seguir funcionando con conexión inestable, según lo que necesites.
Y también la honestidad al revés: si lo que quieres resolver funciona igual de bien con una página que se ve correcta en el celular, te lo decimos y te ahorramos la plata de una aplicación que no necesitas.
Te preguntamos cómo trabajas hoy, dónde se traba y qué herramientas usas. A veces la respuesta correcta es no construir nada nuevo, y te lo decimos derecho.
Elegimos la parte que resuelve el dolor más urgente, no el sistema completo de una sola vez. Menos riesgo, resultados antes.
Vas viendo avances funcionando, no una maqueta ni una promesa a seis meses.
El código, la base de datos y las cuentas donde vive tu sistema quedan tuyas desde el día uno.
Los ajustes y el soporte que necesites más adelante se cotizan aparte y los apruebas tú antes de que empiecen.
Conviene cuando tu proceso es tan propio de tu negocio que ningún sistema comprado lo resuelve sin parchar, o cuando pagas licencias por funciones que nunca usas. NO conviene si lo que necesitas ya lo resuelve un sistema estándar de contabilidad, punto de venta o clientes: ahí comprarlo va a ser más barato y más rápido que construirlo.
Depende del alcance: no es lo mismo un panel simple que un sistema con varias integraciones. En Chile casi ningún proveedor de desarrollo publica una tarifa hora, porque se cotiza por proyecto, y nosotros hacemos igual: te armamos una propuesta con el alcance definido antes de que pagues nada.
Si lo que necesitas ya lo resuelve un sistema estándar (contabilidad, punto de venta, un sistema de clientes conocido), cómpralo: va a ser más barato y más rápido. Te conviene un desarrollo a medida cuando tu proceso es tan propio de tu negocio que ningún sistema genérico lo resuelve sin parchar, o cuando terminas pagando por funciones que nunca usas.
Sí. Si lo que tu negocio necesita vive en el celular de tu cliente o de tu equipo en terreno, construimos la aplicación en vez de —o junto a— un sistema web.
Una página web muestra información y hace que te contacten: es la puerta de entrada de tu negocio en Google. Un software a medida es una herramienta que tu negocio usa por dentro para operar, como gestionar pedidos, inventario o clientes. Si lo que necesitas es que te encuentren y te escriban, lo que buscas es una página web, no esto.
Un chatbot atiende conversaciones por WhatsApp; una automatización conecta pasos entre sistemas que ya usas. Un software a medida construye la herramienta desde cero cuando no existe nada que conectar ni automatizar. Muchas veces los tres se combinan en el mismo negocio.
Depende del alcance, pero trabajamos por etapas: la primera parte funcionando te la entregamos en semanas, no en meses, y desde ahí seguimos sumando. El plazo completo queda escrito en tu propuesta antes de partir.
Si quieres entrar en detalle antes de escribirnos, acá está todo. Abre lo que te interese.
Todo proyecto de desarrollo de software a medida que hacemos incluye, sin costo aparte dentro de tu propuesta:
Lo que no está en tu propuesta no está incluido; si lo necesitas después, se cotiza aparte y lo apruebas antes.
Si estás buscando una empresa de desarrollo de software en Chile, hay algo que casi nadie te dice de frente: la mayoría de las agencias de este rubro no publica precios ni tarifas, y cotiza por proyecto sin que sepas de antemano en qué rango te vas a mover. Eso no es exclusivo de un proveedor malo, es la norma del rubro.
Antes de firmar, pide tres cosas por escrito: el alcance exacto de lo que se va a construir, quién es dueño del código y las cuentas al terminar, y qué pasa si necesitas un cambio después de la entrega. Nosotros trabajamos así con cada cliente, y te lo entregamos por escrito antes de que pagues nada.
"Desarrollo de software" es un término genérico que incluye desde una fábrica de software armando productos en serie hasta un freelance haciendo una landing con lógica. "Desarrollo de software a medida" es más específico: significa que la solución se diseña para un negocio en particular, no para venderse igual a cien clientes distintos.
No construimos productos genéricos para revender: cada proyecto se piensa para el proceso real de quien nos contrata. Si lo que necesitas ya existe como producto estándar en el mercado (un sistema de punto de venta conocido, un software contable), te lo decimos y te ahorramos la plata de construir algo que ya está inventado.
El desarrollo de software para empresas casi nunca parte de cero: casi siempre hay un sistema contable, una planilla, una tienda online o un punto de venta que ya funciona, pero que no conversa con los demás. Ahí es donde más valor entrega un desarrollo a medida bien acotado: no reemplazar todo, sino conectar y ordenar lo que ya existe.
Trabajamos con empresas que necesitan un panel interno, un sistema de aprobaciones, o una integración entre su tienda y su contabilidad, sin tener que migrar todo su software de una vez.
Una aplicación móvil conviene cuando lo que necesitas vive en terreno o requiere que alguien la abra todos los días desde el celular: rutas de reparto, fichas de clientes en visita, control de turnos, pedidos desde el local. No conviene cuando lo mismo se resuelve bien con una página que se ve correctamente en el celular, que sale más barata y no exige que nadie instale nada.
Cuando sí construimos una aplicación móvil, la hacemos para que funcione con conexión inestable —algo típico en terreno— y para que tu equipo o tus clientes la usen sin pensarlo, no para que se vea bonita en una presentación.
Son cuatro cosas distintas y se confunden seguido:
No son excluyentes: una pyme puede tener una página web que la encuentren, un chatbot que conteste WhatsApp, una automatización que conecte su tienda con su contabilidad, y un panel interno a medida para su equipo. Cada uno resuelve un dolor distinto.
Trabajamos con empresas de todo el país de forma remota: las reuniones son por videollamada, los avances quedan visibles para que los revises cuando quieras, y el alcance del proyecto queda documentado por escrito desde el principio. No hace falta que estés en Santiago para que te construyamos un sistema a medida.
No te vamos a garantizar el primer lugar en Google: nadie serio puede prometerte eso. Lo que sí garantizamos es cómo trabajamos contigo.
Tu dominio, tu hosting, tu tienda y tus cuentas de Google y Meta son tuyos desde el día uno. Si te vas, te llevas todo sin pedirle permiso a nadie.
Si algo que te entregamos falla por causa nuestra, lo reparamos sin costo durante los primeros 90 días. Después, lo que se rompe solo —un plugin que se actualiza, un hackeo, un cambio de la plataforma— lo vemos con mantención o se cotiza. Los cambios que pidas se cotizan antes.
Lo que firmas es lo que pagas. El trabajo extra lo apruebas antes de que exista: nunca te llega un cobro que no viste venir.
Sin permanencia ni multa. Avisas y se termina, con tus cosas en tu poder.
Miramos tu proceso actual y te decimos, sin vueltas, si te conviene un desarrollo a medida o si te sirve algo más simple y barato que ya existe. Sin compromiso.